¿Qué incluye una visita de mantenimiento?
Cada visita sigue una rutina para que nada dependa de la memoria de quien pase ese día. Ajustamos el contenido a cada piscina, pero la base es esta:
- Limpieza de superficie, paredes y fondo (aspirado y cepillado).
- Retiro de hojas, insectos y residuos de canastillas y skimmers.
- Medición del agua (pH, cloro y otros parámetros) y corrección de dosis.
- Revisión visual de bomba, filtro, válvulas y tuberías del cuarto de máquinas.
- Registro de lo encontrado y aviso oportuno si algo requiere reparación.
Si su piscina tiene condiciones particulares (mucha sombra de árboles, uso intensivo en fines de semana, agua de la finca), lo definimos en el diagnóstico inicial y lo dejamos por escrito en el plan.
¿Con qué frecuencia debe hacerse?
No existe una frecuencia única. Una piscina de uso residencial moderado no exige lo mismo que la de un hotel con huéspedes todos los días o una finca que se llena los fines de semana. Por eso partimos de una visita de diagnóstico y de ahí proponemos la periodicidad. Para orientarse, lea nuestra guía sobre cada cuánto hacer mantenimiento a una piscina.
Contratos para quien administra varias piscinas
Si usted administra una unidad residencial, un hotel o varias fincas, lo que necesita es continuidad y trazabilidad: que alguien responda, que haya horarios claros y que el estado del agua quede documentado. Trabajamos por contrato, con visitas programadas y un solo interlocutor. Más detalle en las páginas para conjuntos residenciales, hoteles y fincas y Airbnb.
Mantenimiento con criterio ecoeficiente
Usar bien el agua, la energía y los productos químicos también reduce costos. Revisamos tiempos de filtración, fugas y dosificación para no gastar de más. Lo explicamos en nuestro enfoque de sostenibilidad.




